¿Por qué seguimos comprando agua embotellada?
Cada día abrimos el grifo de casa decenas de veces: para lavarnos los dientes, las manos, ducharnos, limpiar… Sin embargo, en el momento en que sentimos sed, nos acercamos a una botella o garrafa de plástico. ¿Por qué esa agua que nos ha acompañado en todos los momentos anteriores no es adecuada para saciar nuestra sed?
Muchos dirán que el agua del grifo no se puede beber, otros que no es sana, los más atrevidos la habrán probado y dirán que sabe mal… Sin embargo, el agua del grifo es potable en el 99,5% del territorio español, tal como recoge la Directiva 98/83/CE de la Unión Europea.
Los números que importan
Desde la Unión Europea se insta a los ciudadanos a consumir agua del grifo, una opción mucho más sostenible y barata:
- 1 litro de agua embotellada: 0,21€ de media
- 1 litro de agua del grifo: 0,002€
- 5 litros de agua del grifo cuestan 1 céntimo de euro
Para una persona que beba unos dos litros diarios, el gasto anual es de 150€ en agua embotellada frente a 1,70€ del grifo.
¿Qué contiene el agua del grifo?
El agua presenta multitud de minerales esenciales para la vida que se disuelven por la interacción entre el agua y el suelo:
- Aluminio: Presente a partir de las arcillas, es esencial para el cuerpo humano en cantidades adecuadas.
- Cloruros: Derivan de la disociación de sales de cloro como el cloruro sódico. Pueden dar sabor salado al combinarse con iones de sodio.
- Magnesio: Fundamental para el sistema nervioso, los músculos y las células.
- Sulfatos: Determinan la dureza del agua junto con el calcio y el magnesio.
- Sodio: Esencial para el sistema nervioso. Más presente en aguas desaladas.
- Potasio: Papel importante en los sistemas de fluidos humanos.
¿Y en Canarias?
En las islas, donde gran parte del agua proviene de la desalación, es especialmente importante conocer los niveles de minerales. El agua desalada cumple todos los estándares de potabilidad y es perfectamente segura para el consumo.
Lo que puedes hacer hoy
- Prueba el agua de tu grifo — probablemente te sorprenda
- Invierte en un filtro si no te convence el sabor
- Lleva una botella reutilizable siempre contigo
- Calcula cuánto ahorrarás al año — puede que te sorprenda
Cada botella de plástico que NO compras es una botella menos que puede acabar en nuestro océano. El cambio empieza en tu grifo.

